La Reina de bastos

 

derecha
Profesional, atractiva, enérgica, alegre, segura, motivadora, confiable, honrada, trabajadora, optimista, dinámica, positiva, comprometida.

 

Esta figura cortesana encarna en su personalidad la fogosa combinación de la energía positiva del palo de bastos con el enfoque interior de una reina. Esto significa que es atractiva, optimista, dinámica y alegre. Está segura de sí misma. Es segura porque sabe que puede conseguir lo que se proponga. Por lo tanto es inteligente y eficiente.
En contraste con la ansiedad e impaciencia del rey por ejecutar las acciones y dirigirlas hacia afuera, esta reina ocupa su trono como si estuviera plantada en él. Es la única de todas las reinas que está sentada con las piernas separadas, como signo de la energía sexual propia del fuego. Más sensible que el Rey de bastos, se permite amar a la vida y al prójimo. No controla ni domina.
Es animada y vital, pero no ejerce su personalidad como una fuerza dirigida hacia el exterior, sino que expresa estas cualidades desde el interior. No se impone.
Tiene muchos amigos y admiradores. Su energía es contagiosa y su entusiasmo es absoluto. Es por eso que toda tarea que emprenda, la ejecuta con total compromiso y dedicación. Nada la desmoraliza. Busca lo positivo en cada situación. Le encanta una vida intensa y agitada.
No es arrogante, aunque la fe que tiene en ella misma es asombrosa.
Un gato negro vigila su trono y su entorno. En realidad, el gato es una figura de la naturaleza que protege a la reina y le proporciona experiencias únicas y felices. El gato negro nos muestra entonces una respuesta de la propia naturaleza a alguien que se aproxima a ella desbordado de un gozo exaltado.
En las lecturas, la reina de bastos te pide que pienses y sientas como ella. También representa una mujer o un hombre de su descripción o un entorno alegre y con gran entusiasmo. Lo importante es que dejes que esta reina te inspire.

 

 

invertida
Dominante, celosa, dogmática e irracional. Rápida para ofenderse. Desleal, inconsciente, desmotivada, negativa, perezosa, desorientada, amargada, infiel, celosa.

Al igual que el Rey de bastos, cuando la reina aparece invertida en una tirada, muestra la reacción de una persona así ante la adversidad y el dolor que la vida le ofrece en ese momento. Su naturaleza buena y positiva, al igual que su energía, la vuelven inapreciable en situaciones de crisis. Se hace cargo de su entorno como impulso natural y no por sentimiento de deber.
Al mismo tiempo, esta naturaleza bondadosa exige que la vida le responda de manera positiva para internalizarlo (la reina lo experimenta de este modo). Si las exigencias y obstáculos son excesivos, la reina lo experimenta como algo “injusto” y las actitudes pasan a ser negativas: de amargura, empieza a mentir, a ser infiel, produciendo celos de forma inconsciente. Está desorientada y necesita motivarse.